domingo, 22 de junio de 2008

TODOS SOMOS EL CAMPO...

"En toda nuestra historia nunca ha habido un momento como el actual, en el que una parte tan grande de nuestra cultura fuera posesión de alguien. Y sin embargo jamas ha habido un momento en el que la concentración de poder para controlar los usos de la cultura se haya aceptado con menos preguntas que como ocurre hoy en día”. (Lawrence Lessig)




Luego de hacer un recorrido por los distintos medios de comunicación (diarios, radio y televisión) y el tratamiento que hicieron sobre el conflicto de “el campo vs. el gobierno”, queda claramente demostrado el control y el manejo que llevaron a cabo en el tratamiento de los sucesos ocurridos en nuestro país en los últimos tres meses, lo que denota la impunidad con la que se manejaron los sectores de poder, dueños de los medios de comunicación.
En los sucesivos informes y crónicas nos pusieron en el dilema de estar de un lado o del otro sin comunicar con seriedad los detalles del conflicto, recortando y filtrando la información dejando en evidencia los intereses políticos y económicos de cada medio. De esta manera, vimos, oímos y leímos lo que deliberadamente quisieron mostrarnos con la clara intencionalidad de formar opiniones acordes a los intereses de determinados sectores.
La cobertura de los cacerolazos sucedidos el 25 de marzo y 14 de junio entre otros, de los cortes de rutas, en los cuales se mostraron los hechos en partes, se hicieron escuchar solo algunas voces y opiniones y se censuraron otras; demostró la manera irresponsable en que los medios manejaron la información. Sólo se escucharon pocas opiniones de la gente que salio a la calle, se mostraban las imágenes y el periodista relataba los motivos, las causas y los responsables del conflicto. Y aquellos que opinaban diferente eran censurados y se les sacaba el micrófono para que no sigan opinando.
Todavía no quedó claro porque “el pueblo salió a la calle”. ¿En contra de las retenciones? ¿En apoyo al campo? ¿Por el diálogo? ¿Para sacar a Cristina del gobierno? ¿Para cambiar el modelo? ¿Por la inflación? ¿Por el desabastecimiento?
Sólo quedan preguntas y confusión y la única certeza de que nuestro acceso y derecho a la información esta claramente coartado y manipulado.